Internacional

«¿Dónde están mis padres?» Primeras palabras del niño superviviente del accidente del teleférico en Italia

Ángel Gómez Fuentes

Corresponsal en Roma
Actualizado:28/05/2021 20:51h

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«¿Dónde estoy? ¿Dónde están mis padres?» Al despertarse del coma, estas fueron las primeras palabras del niño israelí Eitan Moshe Biran, de cinco años, el único superviviente de
la tragedia de la cabina del teleférico, en la que murieron 14 personas, el pasado domingo. En la unidad de cuidados intensivos, en el tercer piso del hospital Regina Margherita de Turín, al lado del pequeño Eitan estaba la hermana de su padre, llegada desde Israel, a la que, tras saludarla, con un «hola, tía», de inmediato preguntó por sus padres. Junto a la tía, estaba una psicóloga.

Mientras Eitan abría los ojos y pronunciaba sus primeras palabras, llegaban a Israel, tras realizar su último viaje, en vuelo de Estado, su hermano Tom, de 2 años, en un féretro blanco, junto a los ataúdes del padre, Amit Biran, de 30 años, que se especializaba en medicina en Pavía (Lombardía), de la madre Tal Peleg, 27 años, y los padres de ésta, Barbara Konisky Cohen, 71 años, y Tshak Cohen, 83. Toda la familia destruida. Este viernes se celebraron los funerales. Un equipo de psicólogos se turnará para darle a Eitan una explicación de la tragedia. «Será un camino largo y delicado», precisan los psicólogos, que por ahora se han limitado a comentarle que está en el hospital y que lleva varios días durmiendo.

El cuadro clínico del niño continúa mejorando. Se le administran analgésicos para soportar las consecuencias de las fracturas en las piernas y el brazo. Sufrió también trauma pulmonar e intestinal. La TAC excluyó daños cerebrales. Se espera que pronto pueda ser trasladado desde la UCI a una habitación del departamento de pediatría del hospital.

Sigue la conmoción en Italia

La conmoción en Italia por la tragedia del teleférico sigue muy viva en Italia. De ahí que siga con gran interés y emoción el drama del pequeño Eitan. Numerosas familias italianas se han ofrecido para adoptarlo, según ha contado a los medios italianos la alcaldesa de Stresa, Marcella Severino, revelando que había recibido tres solicitudes de adopción, una de ellas de Sicilia, solo en las últimas horas: «Quedan gestos que nos hacen comprender que todavía hay mucha humanidad en este mundo», ha dicho la alcaldesa.

Desde luego, Eitan no está solo. De momento, tiene al lado a su tía. Pero ya en las próximas horas, cumplido el rito de los funerales y entierro de su familia, algunos parientes próximos del niño viajarán a Italia para estar a su lado.

Al mismo tiempo, un equipo de psicólogos se turnará para explicarle por qué su familia ha sido destruida.

Un cuadro «despreciable»

Será muy lento hacerle comprender al niño israelí lo que ha sucedido. Incluso es muy difícil entender para los italianos un error humano motivado por el negocio: sabiendo que existía una anomalía, los responsables del funcionamiento del teleférico no lo pararon porque prefirieron seguir con la actividad por dinero.
Tres personas fueron detenidas el miércoles acusadas de «homicidio múltiple doloso», porque las investigaciones encontraron graves indicios de culpabilidad. Por motivos económicos, mantuvieron la actividad del teleférico que conecta el municipio de Stressa, en la región de Piamonte, con la cima del monte Mottarone, cerca de la frontera con Suiza.

Están en la cárcel Luigi Nerini, 56, dueño de la empresa que administra el teleférico; el director del servicio, Gabriele Tadini, 63, y el ingeniero Enrico Perocchio, 51. «Eran conscientes del problema, desde hace al menos un mes, y no quisieron parar el negocio», ha dicho la fiscal de Verbania, Olimpia Bossi. «El cuadro que se desprende de la reconstrucción es grave y desconcertante», añadió la magistrada. A ese cuadro, el presidente de la región de Piamonte, Alberto Cirio, le ha puesto un calificativo: «Despreciable».

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