Internacional

«Es el momento de sanar a América»

Juan Pedro Quiñonero

Enviado especial a Wilmington (Delaware)
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Joe Biden celebró este sábado su triunfo en las elecciones presidenciales de EE.UU. con un discurso en Wilmington, la ciudad de Delaware en la que hizo buena parte de su carrera política y donde tiene su residencia. «Amigos, el pueblo de esta nación ha hablado y nos ha dado una victoria convicente», dijo un Biden enérgico, pero con un mensaje centrado en unir a un país partido por la mitad. «A los votantes de Trump: entiendo vuestra decepción, yo he perdido un par de veces. Pero ahora démonos una oportunidad. Es el tiempo de dejar de lado la rabia y la retórica dura, de dejar de tratar a los oponente como enemigos, somos todos estadounidenses», dijo a los seguidores de su rival. «Este es el momento de sanar América».

Biden se comprometió a «cooperar» con sus rivales políticos, como aseguró que exigen los estadounidenses, y apostó por combatir la polarización: «La era de la demonización empieza su fin aquí y ahora» , añadió, aunque, a la luz de la reacción de Donald Trump y de muchos de sus aliados republicanos, eso está lejos de suceder.

Biden dijo que se presentó en estas elecciones para «luchar por el alma de América, restaurar la espina dorsal de este país, la clase media y recuperar el respeto en el extranjero».

El presidente electo fue antecedido en el escenario por Kamala Harris, que será la primera vicepresidenta de la historia de EE.UU. También, como hija de inmigrantes de Jamaica e India, la primera persona en el cargo negra y asiática. «Joe Biden tuvo la audacia de romper una de las grandes barreras de este país y elegir una mujer para vicepresidenta», dijo. «Puede que sea la primera en el cargo, pero no seré la última».

La victoria de Biden llegó el sábado por la tarde, cuatro días después de la cita con las urnas del pasado martes, tras lograr imponerse en Pensilvania, uno de los estados en disputa en la recta final del recuento. Las oficinas de medición electoral de varios de los principales medios estadounidenses certificaron que Biden ganó en Pensilvania, con lo que se asegura que supera el umbral de 270 electores (los compromisarios que reparten los estados y que eligen al presidente) que le abren las puertas de la Casa Blanca.

Todavía quedan votos por contar y hay estados en los que no se ha decidido un ganador, pero la aritmética electoral indica que Donald Trump no tiene posibilidad de revertir la elección, con independencia de los resultados que quedan por conocerse.

La victoria en Pensilvania, sin embargo, está muy lejos de ser el último obstáculo para que Biden alcance la presidencia. Trump y su campaña han interpuesto una batería de demandas, impugnaciones y reclamaciones en todos los estados disputados.

En un comunicado emitido por la campaña de Trump tras anunciarse el triunfo de Biden, el presidente saliente no acepta el resultado y anuncia que redoblará en los próximos días su ofensiva legal. «A partir del lunes, nuestra campaña comenzará a defender nuestro caso en las cortes para garantizar que las leyes electorales se cumplen plenamente y que el ganador legítimo gobierne»

Ambición política

El triunfo confirmado en Pensilvania cumple una vieja ambición de Biden, un político veterano, con casi cinco décadas en Washington, que desde adolescente soñó con llegar a la presidencia de EE.UU. Esta era su tercera intentona de conseguir las llaves de la Casa Blanca, después de que sus candidaturas de 1988 y 2008 fracasaran con estrépito. En el primer caso, por el escándalo tras conocerse que había plagiado el discurso de un político inglés. En el segundo, se topó con la historia: coincidió con el ascenso fulgurante al poder de Barack Obama, el primer presidente negro de la historia de EE.UU. Biden se cayó a las primeras de cambia, en las primarias de Iowa. La presidencia de Trump le abrió una última puerta a la Casa Blanca: se convirtió en el candidato de consenso para aglutinar a izquierdistas y moderados con el objetivo de derrotar al multimillonario neoyorquino.

Biden, si logra atravesar la pelea legal que le plantará Trump para evitar su victoria, será el presidente de más edad de la historia de EE.UU. Este mes cumplirá 78 años. Ha sido un candidato del que se ha dudado de su solvencia y de su energía. Pero hoy Pensilvania ha confirmado que ha sido capaz de derrotar a Trump.

Más resultados

La victoria de Biden podría ser más amplia en función de lo que ocurre en el resto de estados donde todavía no hay ganador decidido. En Georgia, Biden también había tomado la delantera, con una ventaja que el sábado por la noche se amplió hasta los 9.100 votos. Aunque quedaban pocos miles de votos por contabilizarse, tanto el presidente como Biden podían apuntarse la victoria, y el estado celebrará un recuento.

En la costa Oeste, mientras tanto, Biden se anotó la victoria en Nevada y estaba pendiente de la evolución del escrutinio en Arizona, donde Trump recorta ventajas. Una posible remontada, sin embargo, no sería decisiva, ya que Biden tenía los electores suficientes para certificar su victoria. Todo quedará pendiente de la batalla legal que plantea Trump.

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