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Arman una entrega del Ariel atípica pero funcional

Arman una entrega del Ariel atípica pero funcional

Mauricio Angel / Agencia Reforma

domingo, 27 septiembre 2020 | 22:21

Ciudad de México— Entre la crítica a las políticas públicas que disminuyen los apoyos al cine, el llamado para erradicar la violencia de género que también se encuentra en el cine y algunos problemas técnicos con los enlaces de videollamadas, la edición 62 de los Premios Ariel al cine mexicano arrancó su función.

Desde un foro adornado con las estatuillas, pero sin los nominados, Roberto Fiesco y Verónica Toussaint se encargaron de arrancar una ceremonia a distancia, donde los ganadores fueron contactados por video.

Entre los primeros galardonados, como el actor Raúl Briones y el director Juan Carlos Rulfo, premiado por el cortometraje Lorena la de los Pies Ligeros, los discursos fueron aprovechados para mostrar su inconformidad con las nuevas asignaciones de presupuestos.

“Personas como Lorena nos recuerdan lo absurdo de los mega Chapultepecs que se desbordan y absorben todo el presupuesto de cultura con sofisticaciones ególatras que no tienen sentido en este momento del País”, dijo Rulfo en referencia a la corredora rarámuri de su filme.

Las molestias también las compartió la presidenta de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias cinematográficas, Mónica Lozano, quien destacó que las reducciones al cine no ayudan al país.

“La cultura está en todas partes, no es territorio exclusivo de unos cuantos. No debe despreciarse la producción cultural de nadie, no puede despreciarse una en función de la otra.

“Según nuestra constitución, la cultura es un derecho que debe ser garantizado en su acceso y ejercicio. El cine es un espejo que nos refleja como individuos y como sociedad; también una ventana para ver el mundo”, señaló.

Pese a los esfuerzos de la organización, no todos los ganadores pudieron presentarse, como Mónica del Carmen, premiada a la Mejor Coactuación Femenina en Asfixia, pues el audio de su video jamás se escuchó.

La ceremonia arrancó con una grabación de representantes de #YaEsHora, movimiento que se dio a conocer en la edición pasada del Ariel como un esfuerzo para acabar con los abusos contra las mujeres en el cine.

Todas las mujeres que aparecieron en la primera mitad de la ceremonia portaron el pañuelo rojo símbolo del movimiento e hicieron llamados por erradicar la violencia de género.

“Esto va dedicado a todas las madres que luchan por los derechos humanos. Hoy la CNDH está ocupada por ellas legítimamente; están haciendo el trabajo que el Estado no ha hecho en mucho tiempo.

“No puede ser que sigamos criminalizando a los defensores de derechos humanos en este País”, dijo Astrid Domínguez, premiada por el cortometraje de ficción Las Desaparecidas.

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