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Vero Arroyos, feliz por ingresar al Salón de la Fama del Deportista Juarense

Vero Arroyos, feliz por ingresar al Salón de la Fama del Deportista Juarense

Por sus logros, dedicación y entrega en una trayectoria de veinticinco años representando a Ciudad Juárez, Chihuahua y a México, la basquetbolista Verónica “Vero” Arroyos Morales es una de las personalidades que será entronizada al Salón de la Fama del Deportista Juarense, en la generación 2020.

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Vero Arroyos se convertirá en huésped del nicho de los inmortales junto con el raquetbolista Federico Álvarez y el softbolista Marco “Chueco” Solís, además del árbitro Alberto Morín y el promotor Rafael Fitzmaurice.

“Muy contenta, feliz, no me lo esperaba y más que como todo mundo dice que arrase, la verdad estoy súper contenta, todavía a veces en la noche digo, de verdad yo ya voy al Salón de la Fama, es algo que no te lo puedo explicar, el sentimiento y la felicidad que me da, es parte de todo el trabajo que hice a lo largo de mi carrera”, expresó la destacada basquetbolista chihuahuense.

Arroyos nació el 22 de agosto de 1972 en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, donde inició su camino en el deporte rafaga y en 1987 fue convocada por primera vez a la Selección Mexicana, a los 15 años de edad.

“Lo primero que se me vino a la mente fue mucha felicidad, mucha nostalgia porque a pesar de que entró al salón de los inmortales, yo no tuve un retiro como hubiera querido, por lo del atentado, el accidente que sufrí aquí en Seattle, no me pude despedir como hubiera querido de mi selección nacional, de Juárez, de Chihuahua”, comentó.

“Pero solo Dios sabe porqué hace las cosas y muy contenta, feliz, no encuentro otra palabra para describir lo bien que me siento al ser inmortalizada en el Salón de la Fama”, agregó.

Con respecto a lo más grande que le dejó el basquetbol, Vero mencionó “la satisfacción de haber conocido muchísima gente, de haber compartido muchas experiencias con mis compañeras, el haber conocido mucha gente como los medios de comunicación, que me han brindado el apoyo incondicional”.

“Me deja muchas satisfacciones, el haber conocido el padre de mis hijos, yo lo conocí gracias al deporte, a los tres hijos maravillosos, que Dios me dio y son muchas satisfacciones, mi familia, mi hermano José Luis Arroyos, que gracias a él soy lo que soy, porque yo quería ser como él”, destacó.

Entre sus participaciones con el equipo nacional, realizó una gira en 1991 por España, Preolímpico en Vigo, España y en 1992, fue a Rusia, Moscú, Checoslovaquia y Luxemburgo.

En 1993 participó en el Panamericano en Sao Paulo, Brasil y en el Centroamericano en Puerto Rico.

Vero Arroyos tiene en su palmarés, el récord nacional en puntos, con 103 en un partido; compitió en el 2000 en el Centrobasket en República Dominicana y en el 2003 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en el Salvador y en el 2009 fue campeona nacional con las Adelitas de Chihuahua de Primera Fuerza; nominación a jugadora más valiosa, mejor anotadora, cuadro ideal, reconocimiento como la mejor basquetbolista.

La basquetbolista chihuahuense se colgó la medalla de oro en el Torneo COCABA, que se celebró en El Salvador, en el 2011.

“Cuando empezó la WNBA yo hice dos tryouts, que fue uno en Atlanta y otro en Phoenix, lo intente, no me quede con él si hubiera ido, estoy muy satisfecha de todos mis logros y no creo que me haya quedado algo pendiente por realizar en mi trayectoria, excepto el no poderme haber retirado, pero Dios sabe porque haces las cosas y estoy contenta con todo lo que hice en mi carrera deportiva”, comentó.

De algún recuerdo que hay marcado más su vida, Vero mencionó “el récord que tengo hasta ahorita de 103 puntos, que sigue vigente, es un récord que ha marcado mi vida, mi carrera deportiva, estoy satisfecha porque fue un proceso de un equipo, de la maestra Silvia Gutiérrez, que siempre me apoyó, eso ha dejado marcada mi vida”.

Destacó que sus motivaciones al momento de estar en la duela han sido sus hijos y el representar a su país.

“Cuando fui mamá, mi hija Stephanie siempre ha sido una parte bien fundamental de mi vida, porque fue mi primera hija y después el representar a mi país, a México, el portar la camiseta con mucho orgullo, el dejar todo en la cancha, el portar ese número 13, que ha sido mi número desde que yo empecé”, resaltó.

“Que nunca me di por vencida ante ninguna circunstancia, ningún equipo, siempre fui una guerrera y creo que eso me caracterizaba dentro de las duelas, creo que siempre di más de lo que podía haber dado Verónica Arroyos en la cancha”, señaló.

La ex seleccionada nacional aprovechó para dedicar su reconocimiento “a mis hijos (Stephanie, Steven y Derek Delhumeau) porque los dejaba, me tenia que ir a veces a portar la camiseta de México o la de Chihuahua y de quedaban solitos, chiquitos, Verónica Arroyos corría a las canchas para portar orgullosamente la camiseta de México, a mi familia, a mi hermano, a mis padres, aunque nunca me vieron jugar y especialmente también a mi Dios, que aquí me dejó nuevamente a partir del accidente y lo de mi cáncer que tuve, aquí sigo y espero un día volver a las canchas y portar nuevamente, en mi categoría ya de máster, la camiseta de Juárez, de Chihuahua y de México, orgullosamente portarla”, indicó.

Verónica Arroyos actualmente radica en Estados Unidos y trabaja en un asilo de personas con alzheimer.

“Vero es una persona que atiende a las personas que quieren comer, desayunar y cenar, aqui trabaja desde las 6:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, ya tengo seis años en este trabajo, como todos los que venimos aquí, yo no vine las circunstancias me obligaron a quedarme, ha sido difícil, el idioma, acostumbrarte a manejar aquí, pero ya Verito hizo una vida aquí, en Estados Unidos”, comentó.

“Pero no me olvido de mi Juárez, adoro mi Juárez y espero poder regresar, disfrutar lo que tanto hacía y quería, el deporte allá en Ciudad Juárez”, finalizó.

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